Jokin
Tenía 14 años y vivía una situación insoportable, lo humillaban constantemente, y lo llevaron al suicidio.
El primer día de curso del pasado año, este alumno de un colegio de Hondarribia se hizo sus necesidades encima debido a un problema gástrico; desde entonces su vida se convirtió en un infierno. Nadie hacía nada por impedir que esto ocurriese. El 14 de septiembre de este año, sus compañeros decidieron "celebrar" lo sucedido el año anterior y llenaron la clase con papel higiénico. Supuestamente, la profesora, en lugar de defenderle, le inculpó. Una semana después, Jokin se quito la vida.
Creo que todos hemos conocido casos semejantes a éste. En mi opinión, es fácil saber quiénes son los culpables: evidentemente, esos "gamberros" por llamarlos de algún modo; los compañeros, porque no sólo no defienden a la víctima, sino que además ríen las gracias a estos niñatos; los profesores, por no tomar cartas en el asunto y mirar hacia otro lado; los padres, por no saber educar a sus hijos para que respeten a los demás y no hagan lo que no les gustaría que les hiciesen a ellos; la televisión que ven, llena de violencia y escasa en la enseñanza de valores, etc.
El problema llega a la hora de encontrar la solución. Tal vez los profesores también se sientan amenazados; yo conozco situaciones en las que críos de metro y medio le han levantado la mano al mismo director y a la hora de expulsarle, los padres se ponen del lado del hijo, amenazando con denunciar al maestro o cosas por el estilo.
No sé cuál es el mejor modo de acabar con esto, pero estoy segura de que enseñar valores adecuados de respeto, tolerancia... es el primer paso que se debe dar.
El primer día de curso del pasado año, este alumno de un colegio de Hondarribia se hizo sus necesidades encima debido a un problema gástrico; desde entonces su vida se convirtió en un infierno. Nadie hacía nada por impedir que esto ocurriese. El 14 de septiembre de este año, sus compañeros decidieron "celebrar" lo sucedido el año anterior y llenaron la clase con papel higiénico. Supuestamente, la profesora, en lugar de defenderle, le inculpó. Una semana después, Jokin se quito la vida.
Creo que todos hemos conocido casos semejantes a éste. En mi opinión, es fácil saber quiénes son los culpables: evidentemente, esos "gamberros" por llamarlos de algún modo; los compañeros, porque no sólo no defienden a la víctima, sino que además ríen las gracias a estos niñatos; los profesores, por no tomar cartas en el asunto y mirar hacia otro lado; los padres, por no saber educar a sus hijos para que respeten a los demás y no hagan lo que no les gustaría que les hiciesen a ellos; la televisión que ven, llena de violencia y escasa en la enseñanza de valores, etc.
El problema llega a la hora de encontrar la solución. Tal vez los profesores también se sientan amenazados; yo conozco situaciones en las que críos de metro y medio le han levantado la mano al mismo director y a la hora de expulsarle, los padres se ponen del lado del hijo, amenazando con denunciar al maestro o cosas por el estilo.
No sé cuál es el mejor modo de acabar con esto, pero estoy segura de que enseñar valores adecuados de respeto, tolerancia... es el primer paso que se debe dar.
3 comentarios
ireth -
pavel -
Anónimo -